Chile camina hacia un transporte sin combustibles fósiles

Chile camina hacia un transporte sin combustibles fósiles

 

Por: Cristina González.

Más del 80% de la energía que se consume actualmente proviene de los combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural, con el comprobado daño ambiental que esto conlleva. Además, desde el punto de vista socioeconómico, la producción de combustibles fósiles se centraliza en zonas geográficas de elevada inestabilidad política y social, lo que se traduce en una falta de seguridad en el abastecimiento energético, así como en precios elevados y volátiles. “Chile es uno de los países con mayor dependencia energética y por lo tanto más vulnerable en este ámbito. Casi el 70% de su consumo de energía primaria y secundaria está basada en los combustibles fósiles y más del 50% de dichos combustibles son petróleo y gas natural importados”, señala Carolina Herradón, académica de la Facultad de Ingeniería de la U. Andrés Bello.

Pero el panorama futuro augura cambios. Algunas empresas están apostando con fuerza por un modelo independiente de combustibles fósiles en materia de transporte —ítem importante en cuanto a emisiones GEI— como los vehículos eléctricos a batería, híbridos e impulsados con pila de combustible de hidrógeno, entre otros.

Para profundizar acerca de estos cambios energéticos y su real implementación en Chile, Sustempo conversó con Carolina Herradón, quien participará en el Seminario “Movilidad sustentable: El hidrógeno como factor clave en la descarbonización del transporte”, a realizarse el 6 de diciembre próximo.

A su juicio, ¿por qué Chile tiene tanta dependencia de los combustibles fósiles?

Hace unos años la dependencia energética de los combustibles fósiles era un denominador común de todos los países del mundo. Sin embargo, en España, por ejemplo, comenzaron hace más de una década a apostar fuertemente por energías renovables y lograron un desarrollo enorme. El aumento de fondos que se destinaron a proyectos de investigación y desarrollo en el área de las ERNC, entre otros factores, permitieron que muchas de estas tecnologías sean rentables en la actualidad.

En el caso de Chile, este giro hacia la apuesta por las energías renovables es relativamente reciente por lo que todavía continúa siendo fuertemente dependiente de los combustibles fósiles. Sin embargo, las bases para caminar en esa dirección ya se han afianzado y prueba de ello es la licitación eléctrica resuelta hace unos meses, por lo que pronto empezaremos a notar estos cambios también aquí en Chile.

¿Cómo observa la llegada de vehículos eléctricos o híbridos a Chile?

Los vehículos alimentados por combustibles alternativos son necesarios para controlar el cambio climático, pues hay que tener en cuenta que prácticamente un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, principales causantes del calentamiento global, provienen del sector transporte. Esta problemática afecta en mayor medida a Chile, ya que la centralización de la población en grandes ciudades (Santiago) unida a sus condiciones geográficas y meteorológicas, favorecen la acumulación de contaminantes gaseosos. Esto hace necesario tomar medidas de restricción vehicular con alta frecuencia, especialmente durante el invierno. No hay que olvidar que más de 4.000 muertes al año son originadas por problemas ambientales.

Al igual que con las energías renovables, Chile se está demorando en adoptar decisiones importantes sobre los combustibles alternativos, a diferencia de países como Alemania, Francia, Dinamarca y Reino Unido que tienen una apuesta importante. Sin embargo, se puede decir que el país está en condiciones de apostar por este tipo de combustibles. Es factible disponer de vehículos alimentados por combustibles alternativos inicialmente, aunque es cierto que tienen un coste adicional a los convencionales. Una forma de potenciarlos es como se hace, por ejemplo, en Alemania, donde por cada vehículo que un particular adquiere alimentado por un combustible alternativo el gobierno le da una ayuda entre 4.000 € y 10.000 €.

¿Qué rol juega el uso de hidrógeno en el ámbito del transporte?

El hidrógeno es un vector energético, al igual que la electricidad, con la diferencia de que es fácilmente almacenable. Si los excedentes de energías renovables que el sistema no puede atender debido a la intermitencia de éstas se empleasen para generar hidrógeno mediante electrolisis, la producción de éste estaría libre de huella de carbono. Si ese hidrógeno se utiliza además en una pila de combustible (dispositivo electroquímico que transforma directamente la energía química del combustible en energía eléctrica sin transformaciones intermedias) con la única emisión de vapor de agua, se puede eliminar gran parte de la contaminación de las ciudades. El hidrógeno es un combustible alternativo que convivirá con la electricidad, gas natural comprimido, etc. Tiene una serie de ventajas con respecto a los eléctricos, como el tiempo de recarga inferior a 3 minutos y la autonomía superior a 600 km. En definitiva, el hidrógeno en movilidad puede jugar un rol muy importante y así se está demostrando en países como Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá y Japón fundamentalmente.

Chile camina hacia un transporte sin combustibles fósiles

¿Qué tan avanzada está dicha tecnología como para materializarse de forma concreta?

La tecnología de hidrógeno y pilas de combustible está probada y es segura. De hecho, se está comenzando a generar un mercado y en el momento en que éste se establezca los precios bajarán y serán más accesibles. Por ejemplo, hace 10 años la energía solar fotovoltaica tenía un coste de 10 $/W instalado mientras que al día de hoy es inferior a 1 $/W, y eso se ha conseguido gracias a la generación del mercado, la investigación y el desarrollo. Se espera que pase esto mismo con las tecnologías de hidrógeno y pilas de combustible en los próximos años.

¿Qué empresas están trabajando este tema en Chile y en el extranjero?

En Chile existe una empresa energética llamada Industria Dispensadora de Hidrógeno y Oxígeno, INDHO, (www.indho.cl), que está trabajando en la construcción de una planta de generación de hidrógeno renovable para su aplicación en movilidad, lo cuál sería realmente interesante para Chile. En otros países existen multitud de casos, como por ejemplo la planta de electrolisis de 6 MW que tiene SIEMENS en Mainz. Ésta se alimenta por los excesos de energía de un parque eólico y el hidrógeno producido se utiliza para inyección en red de gas natural y para movilidad con hidrógeno.

¿Cómo vislumbra el futuro próximo en cuanto a transporte sustentable en Chile?

Si se plantea una política de movilidad sustentable adecuada y si dicha política se mantiene en el tiempo, facilitando y apoyando proyectos como el que INDHO pretende desarrollar, es muy factible que puedan existir vehículos alimentados por hidrógeno en las calles, donde la única emisión será vapor de agua.

 

 

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