Opinión

Los desafíos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

Los desafíos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, así como el Acuerdo de París sobre cambio climático, son una respuesta de la comunidad internacional destinada a cambiar el actual estilo de desarrollo y construir sociedades pacíficas, más justas, solidarias e inclusivas, en las que se protejan los derechos humanos, el planeta y sus recursos naturales.

Para recorrer el camino hacia un nuevo estilo de desarrollo son necesarias una mirada y una labor política que permitan, entre otras cosas, definir una dirección clara y cambiar la conversación entre el Estado, el mercado y la sociedad. El Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible es fruto del liderazgo y compromiso político de los países de la región con la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Ofrece útiles oportunidades para la discusión de metas comunes, así como para su implementación, a través del intercambio de buenas prácticas y el aprendizaje entre pares.

Un sistema multilateral, abierto y sólido es el pilar fundamental de un nuevo estilo de desarrollo, ya que la adecuada implementación de la Agenda 2030 requiere un nuevo conjunto de coaliciones e instituciones para la promoción de políticas a escala mundial, regional, nacional y local.

El Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible permite a la región hablar con voz propia en el debate global sobre la implementación de la Agenda 2030. Esta voz expresa voluntades comunes, sin negar la heterogeneidad regional, y es capaz de sumar distintas miradas, como la de los países en desarrollo sin litoral, la de los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe y la de los países clasificados como de renta media, entre tantas otras.

América Latina y el Caribe cumple dos años trabajando en el marco del Foro para forjar un enfoque regional, compartido entre los países y destinado a cimentar una perspectiva propia para la implementación de la Agenda 2030. El informe anual sobre el progreso y los desafíos regionales que aquí se presenta examina el tema del actual ciclo del Foro Político de Alto Nivel, “La transformación hacia sociedades sostenibles y resilientes”, y se focaliza en los ODS que serán examinados en 2018 (Objetivos 6, 7, 11, 12 y 15), además del Objetivo 17, que se examina anualmente. El informe exhibe los avances regionales en la implementación de la Agenda 2030, evalúa las tendencias, los progresos y las brechas por país, e identifica eslabones críticos para su cumplimiento, entre otras materias.

El informe anual muestra que América Latina y el Caribe avanza. Veinte de los 33 países de la región cuentan con instituciones intersectoriales de alto nivel para coordinar la implementación de la Agenda 2030, mientras que otros países crearán mecanismos en el primer semestre de 2018 que estarán en funcionamiento en los meses siguentes. Asimismo, los países han reconocido la necesidad de que todos los sectores de la sociedad participen en la consecución de los ODS para lograr una mayor apropiación de la Agenda 2030, y han trabajado en ese sentido. Catorce países han presentado al Foro Político de Alto Nivel en Nueva York sus informes nacionales voluntarios entre 2016 y 2017, mientras que otros ocho tienen previsto hacerlo en 2018.

Entre los retos de la región para el cumplimiento de la Agenda 2030 destaca el de disponer de información para la producción de los indicadores mundiales de los ODS. En América Latina y el Caribe la disponibilidad de indicadores sigue siendo muy heterogénea entre los países y entre subregiones. La producción se mantiene, en promedio, en alrededor del 45%, considerando aquellos indicadores que ya se producen a escala nacional o pueden producirse con la información disponible. Todavía existe un rezago importante en los países del Caribe con respecto a los del resto de la región.

En la Primera Reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en abril de 2017 en Ciudad de México, se definieron seis pilares para la acción y la cooperación en torno a la Agenda 2030. Ellos son la creación de una arquitectura interinstitucional e intersectorial al más alto nivel en cada país; la incorporación de los ODS en los planes de desarrollo y los presupuestos nacionales; el fortalecimiento de las capacidades de los sistemas nacionales de estadística; la necesidad de priorizar los medios de implementación (financiamiento, tecnología, comercio y rendición de cuentas); el fortalecimiento de la arquitectura regional, y la promoción del diálogo entre los Gobiernos, el sector privado y los ciudadanos, fomentando la coordinación con el sistema de las Naciones Unidas, los organismos regionales y los bancos de desarrollo.

En el presente informe se reitera la importancia de la coordinación mundial, regional y nacional para la consecución de los Objetivos de la Agenda 2030. En él se alude a los medios de implementación, específicamente el comercio, la tecnología y el financiamiento. Se señala que el comercio puede incidir positivamente en el crecimiento económico y la disminución de la pobreza, así como vincularse —a través del conjunto de normas y arreglos institucionales que lo rigen— con el desarrollo sostenible.

Asimismo, en el informe se indica que la tecnología y la innovación tienen el potencial de acelerar el progreso humano, facilitar el acceso a la información y resolver problemas complejos en áreas críticas para el desarrollo, como la productividad, por medio de modelos de producción más sostenibles. Por último, se señala que alcanzar los ODS requiere de la movilización de recursos públicos y privados. De la misma manera que es imprescindible que los países de la región aumenten su carga tributaria —y cambien su estructura— y reduzcan la evasión fiscal, es necesaria una mejor cooperación internacional, articulada a nivel mundial, regional y nacional, para combatir la evasión y la elusión fiscales y los flujos financieros ilícitos.

América Latina y el Caribe debe, entre otras medidas, robustecer el comercio intrarregional, atraer inversión extranjera directa hacia sectores no extractivos que favorezcan los encadenamientos con proveedores locales y regionales, promover una agenda de facilitación del comercio, impulsar la industrialización y la innovación incrementando el contenido local y regional en las exportaciones, fomentar la autonomía económica de las mujeres, coordinar regionalmente las políticas fiscales y monetarias, combatir la evasión y la elusión fiscales, los flujos financieros ilícitos y la corrupción, y actuar conjuntamente para construir una mejor gobernanza global y regional en asuntos fiscales.

La Agenda 2030 es un plan de gobernanza para crear bienes públicos globales. La CEPAL mantiene su compromiso con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible para aportar, desde América Latina y el Caribe, a la paz, la igualdad, la seguridad climática y la estabilidad financiera global.

Descargue el informe aquí:

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