Geointeligencia: datos para entender cómo funciona la ciudad

Geointeligencia: datos para entender cómo funciona la ciudad

¿Para dónde crecen las ciudades?, ¿hacia dónde se desplazan las personas cada mañana?, ¿cuáles son los centros comerciales más concurridos?, ¿en qué manzana conviene construir? Estas son algunas de las interrogantes que la geointeligencia puede resolver. La cantidad de datos disponibles para procesar son incalculables, más aún cuando hoy en día resulta ser un activo sumamente valioso para cualquier organismo público como privado.

Chile se ha involucrado en la geointeligencia aplicada como instrumento para lograr la detección de nuevas y diversas oportunidades de inversión y la toma de decisiones más efectivas y menos riesgosas. Esto es posible mediante la integración de variables demográficas, socioeconómicas y comerciales, cartografías digitales y modelaciones estadísticas.

Teniendo en cuenta el interés y desarrollo, la Universidad Diego Portales decidió realizar el segundo Seminario de Geointeligencia y Ciudad, organizado por Georesearch y dicha casa de estudio, donde se conversó con panelistas expertos en nuevas tecnologías, desarrollo inmobiliario y autoridades de Gobierno.

Daniel Encina, gerente general de GeoResearch, explica que a través de los indicadores de comportamiento y de flujos de la geolocalización podemos interpretar cómo se mueven los clientes, hacia dónde están creciendo las ciudades, cuántas serán las ganancias en una ubicación exacta, y lo más importante, dónde está la competencia y qué acciones está llevando a cabo. En base a todas estas variables podemos estimar el impacto de un proyecto inmobiliario, de retail o de otros ámbitos. “Por ejemplo, con nuestro software podemos saber en tiempo real qué manzana en x comuna está disponible para compra, cuál es su plano, cuánto me podría demorar en vender un edificio y a qué precio debería comercializar cada departamento”, asegura Encina.

Ciudad coordinada

Por su parte, el intendente de la Región Metropolitana de Santiago, Claudio Orrego, afirma que hay que dejar de ver la ciudad como islas o comunas que no se conectan entre sí, sino como un todo. “La descoordinación tiene costos gigantescos y hace que las ciudades parezcan tontas y no inteligentes. La tecnología siempre va a ser un medio y nunca va a ser un fin. En mi experiencia de 25 años en el servicio público es que nunca ha faltado tecnología, siempre ha habido una empresa con el know how para hacerlo. Lo que ha faltado son autoridades públicas o privadas que entiendan el problema y que sean capaces de incorporar las tecnologías donde corresponden”, señala.

Por su parte, Louis de Grange, director de la Facultad de Ingeniería de la UDP, explica que “hoy los datos representan el petróleo como hace 40 años atrás, cuando la riqueza en muchos países estaba enfocada en los combustibles fósiles y sus derivados. Hoy en día son los datos, los cuales al igual que el petróleo, necesitan ser procesados y refinados. Me refiero a que los datos por sí solos no sirven de nada si no son humanizados.  El big data es muy relevante para generar cambios o implementar alguna política pública, pero se debe tomar en cuenta el comportamiento humano, ya que a veces se comporta de forma impredecible”.

Finalmente, Manuel Sacasa, arquitecto y smart cities business developer en Telefónica I+D,  afirmó que las ciudades se organizan con información desactualizada, ya que los datos en tiempo real recién están saliendo la luz con las plataformas web MUVIO y TRIPIO, que permiten ver el comportamiento de movilización de las personas cada 15 minutos. “Para planificar la ciudad, para gestionar la ciudad, para hacer negocios ocupamos algo tan maravilloso como las encuestas. Entonces, vamos a la calle y levantamos  información de ocho mil puntos estáticos de encuestas, para registrar cómo se mueve Santiago un día a una hora cualquiera, sin tomar en consideración que la ciudad cambia su flujo de desplazamiento cada 15 minutos, lo que equivale a 18.5 millones de viajes al día. Nadie se explica cómo en la era tecnológica estamos haciendo eso. Tratamos de planificar y gestionar con información de un día, cada 5 o 10 años”, agrega Sacasa.

Puedes ver

¡Se acabó la paciencia con los conductores que chatean!

¡Se acabó la paciencia con los conductores que chatean!

  Por: Sergio Millaleo. El alcohol y las continuas distracciones por el uso del celular ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *