Cultura

El renacer de Silvio Caiozzi

El renacer de Silvio Caiozzi

En su oficina de calle Eliodoro Yáñez en la comuna de Providencia, nos recibe el destacado director nacional Silvio Caiozzi para conversar no solamente de su reciente y galardonada película “Y de Pronto el Amanecer”, que se estrenó en salas locales el pasado 12 abril. También nos abre la puerta para ahondar sobre sus fuentes de inspiración creativa y cómo ve el actual panorama del cine chileno -que en su opinión sufre una “paradoja histórica”-, el papel del Estado y de privados para aportar al desarrollo de las artes audiovisuales.

El director de Coronación (2000) tiene confianza en los cineastas de las nuevas generaciones, pero critica que impere en el ambiente un “individualismo muy fuerte” entre los profesionales. Si bien reconoce que el cine chileno está viviendo un gran momento a nivel internacional, advierte que en el medio local falta más apoyo entre sus pares. “Los cineastas argentinos y brasileños cuando van a un festival al extranjero se apoyan entre ellos, parecen un equipo de fútbol, son solidarios entre sí; en cambio, en Chile no hay solidaridad con el gremio”, afirma.

Sobre el Chile actual, Caiozzi cree que existe “mucha manipulación en todo sentido”.

Han pasado 14 años desde su última producción (Cachimba) y para Caiozzi regresar a la pantalla grande representa un nuevo renacer. La ambiciosa cinta que ganó el Festival de Montreal 2017 fue muy gratificante para él y todo el equipo que trabajó en el proceso, incluyendo al principal responsable del guion, el escritor Jaime Casas. El director dice que sintió como “haber ganado la Copa América” cuando les anunciaron el premio.

“Y de Pronto el Amanecer” tiene una duración de tres horas y 15 minutos. Está ambientada en Chiloé. Cuenta la historia de un periodista que regresa a su ciudad natal para saldar cuentas con su pasado. Los hechos transcurren durante la niñez, la adolescencia, la adultez y vejez de Francisco Veloso (Julio Jung). Cansado de su vida cotidiana en la capital, Veloso viaja a Chiloé y se reencuentra con Miguel (Sergio Hernández), quien nunca salió de la provincia. Luego, los personajes revivirán diferentes años de sus vidas en el transcurso de la cinta.

Silvio Caiozzi había quedado tan impresionado con los hermosos paisajes de Chiloé, que acariciaba hace mucho tiempo la idea de desarrollar una película en esos escenarios.

“Hace 40 años conocí Chiloé y quedé enamorado de la isla y su cultura. Siempre tenía en mi mente ese mundo”. Tras conocer a Casas y leer sus diferentes obras, el director cinematográfico más galardonado del país se inspiró en sus libros e historias que coincidían con las imágenes que tenía latentes de la isla de Chiloé. “Desde ese momento contacté a Jaime Casas y le comenté de mi inspiración. Entre ambos fuimos escribiendo la película Y de Pronto el Amanecer”.

¿Qué mensaje buscó entregar a través de las imágenes?

Me inspiró el mundo lejano, aislado. El personaje principal, Francisco Veloso (Julio Jung), nace en un mundo aún no contaminado. No contaminada la naturaleza, no contaminado como ser humano. Es fundamental en la narrativa de la historia de la película que el personaje vuelva a ese mundo, a esa no contaminación y se descubra internamente; ya que se había contaminado entero, se dejó contaminar. ..

¿Qué sintió cuando la película “Y de Pronto el Amanecer” ganó el Festival de Montreal?

Fue una sorpresa muy grande para todo el equipo. Nuestra primera sensación fue que el primer gran premio no lo íbamos a ganar. Para nuestra sorpresa empezaron a nombrar las diferentes películas, pero menos la nuestra. Llegó el momento de nombrar a la ganadora y yo miré al equipo diciendo: “No obtuvimos ningún premio; pero bueno quedamos seleccionados”. Luego de eso la persona del jurado nombró nuestra película. Fue un momento muy hermoso. Corrí al escenario. Me sentí como haber ganado la Copa América.

¿Qué le parece el actual escenario cinematográfico chileno, que incluyó recientemente el Oscar a la Mejor Película Extranjera por “Una Mujer Fantástica”? ¿Qué ve de positivo y qué cree que habría que mejorar?

El cine chileno en este momento sufre una paradoja histórica. Porque nunca antes el cine chileno había recibido tantos premios mundiales de primer nivel (Festival de Berlín, Festival de Montreal, Cannes, Premios Oscar). Hace unos 15 años atrás si iban menos de 100 mil espectadores a ver una película chilena se consideraba un fracaso. Hoy en día van sobre los 5 mil espectadores y es terrible. De hecho, la película ”Una Mujer Fantástica”, la única película chilena que ha ganado un premio Oscar y que ha tenido una campaña publicitaria tremenda, lamentablemente en su primera edición fueron a verla unos 40 mil espectadores. Ahí uno se da cuenta que la asistencia de público es bajísima.

Esto se debe a que el mundo cambio muchísimo con respecto a la promoción del cine, la publicidad cambio te bombardea con muchas imágenes en internet y en los medios de comunicación, estas son rápidas te entregan muchas cosas a la vez. Antes para visar una película colocabas un aviso en algún diario y las personas se enteraban de inmediato. Hoy en día colocas un avisaje en algún medio escrito o bien haces una nota en televisión y no la ve nadie. Esto se debe al cambio tecnológico que estamos viviendo, las personas se van directo a las redes para enterarse de algún acontecimiento. Y el tema fundamental es que hay un cambio cultural, hay un porcentaje de personas que no lee la prensa ni tampoco ve televisión.

¿Cree que ha cambiado positivamente el apoyo del Estado hacia la producción cinematográfica local o continúa siendo deficitaria?

Hay deficiencias graves en el reglamento de las bases audiovisuales. Con el tiempo se han ido modificando y en este momento los profesionales las encuentran terribles. Lo complicado es que cada vez las bases son más complejas. No todas las personas saben o llenan mal un ícono del formulario por internet y por esos detalles pierden la postulación. Lo único que les interesa a la organización es que llenen bien el formulario, lo cual lo considero ridículo.

¿Cuál es el rol que debería tener la empresa privada en el apoyo para incrementar la producción artística y cultural chilena?

Ahí se encuentra la Ley Valdés, que también posee problemas. Muchos empresarios no quieren participar porque es muy engorrosa. Es importante que muchos cineastas puedan acudir a la empresa privada para tener otros aportes a parte de la ayuda del Estado. Es muy significativo la existencia de fondos económicos más la participación de la empresa privada en la realización de una película.

Si tuviera que definir el estilo de cine que usted ha tratado de impregnar en sus películas, ¿cómo lo definiría?

Lo que siempre me ha atraído es el ser humano. Todas mis películas tienen grandes personajes, lo primero que realizo en una producción y desarrollo son los personajes, luego viene los paisajes preciosos; esas dos cosas me llenan mucho. La relevancia de mis películas se basa en lo que pasa dentro de los personajes, eso es lo que me interesa.

¿En qué nuevo proyecto está trabajando o le está quitando el sueño? ¿Nos puede adelantar algo sobre esto?

Al terminar una película dejo que el tiempo me haga encontrarme con una novela o historia y me vuelva loco e inspirado y me obligue a enfrentar una nueva película. En este momento me dedicaré a restaurar lo invertido en está película “Y de Pronto el Amanecer” y transformarlo en un rescate patrimonial y en un centro turístico patrimonial, museo. Este será mi próximo proyecto por el momento. (Cabe recordar que Caiozzi recreó un villorrio antiguo de Chiloé para filmar su realización).

¿Qué consejos le daría a los jóvenes que están empezando en el mundo del cine en Chile para poder vivir de este arte, considerando que hay más Escuelas de Cine que antes?

En la actualidad nos encontramos con muchos estudiantes que están aprendiendo cine, su nivel técnico es altísimo, salen de las escuelas manejando perfectamente una cámara. Apuesto mucho por cineastas de esta generación. Darán mucho que hablar en un futuro próximo. Aparte, tienen mucha creatividad, saben lo que quieren realizar y tienen las ideas claras.

¿Qué importancia le asigna al guion en una película? ¿Es más fácil trabajar teniendo como base un texto literario existente o crear un guion específico a partir de una idea creativa?

Para mí el guion es muy fundamental dentro de una película, es la parte esencial de ella. Es la realización de algo que ya está hecho. Mientras estás realizando el guion estás solo con el escritor y el coguionista, pero estás solo, el guion depende mucho del director finalmente. Cuando terminas un guion y es perfecto, para mí la película está realizada. Con respecto a los guiones, me apasiona más un guion literato, es un aporte de una visión más amplia. Me ayuda muchísimo una novela para conocer lo que está en la mente de los personajes y del propio autor.

¿Qué le parecen las nuevas tecnologías digitales para crear películas? En su caso particular, ¿cómo ha vivido este proceso?

Ha sido un avance tecnológico, la narrativa y el cine encuentro que siguen igual, lo único que ha variado es el formato digital. La ventaja económica que tiene es que al grabar una escena te puedes equivocar y la puedes editar. Es mucho más fácil de modificar, antes no tenías ese privilegio de arreglar una escena. Y la segunda ventaja es la capacidad de hacer efectos especiales, se pueden corregir incluso las actuaciones de los personajes. Esto es una alternativa maravillosa que hoy en día cualquier cineasta puede implementar.

¿Cómo es la relación de los cineastas chilenos entre sí? ¿Siente que hay colaboración, aprendizaje mutuo, unidad; o bien, que impera el individualismo?

Lamentablemente en Chile dentro de los cineastas impera el individualismo muy fuerte. Por ejemplo, los cineastas argentinos y brasileños cuando van a un festival al extranjero se apoyan entre ellos, parecen un equipo de fútbol, son solidarios entre sí; en cambio, en Chile no hay solidaridad con el gremio, no ocurre esta mística.

¿Más allá del cine, qué cree que está sucediendo en el Chile actual?

El Chile actual lo siento como uno de tantos países que pasan a ser como una especie de comparsa de los que manejan el poder en el planeta. Me siento como comparsa o somos como títeres. Siento que los gobiernos locales, incluyendo Chile, al final terminan siendo títeres de las grandes potencias que manejan la economía mundial. En la actualidad no hay ideologías puras, el poder cada vez esta más centralizado. Hay un manejo y manipulación en todo sentido.

¿Cree que estamos ad portas de un cambio cultural, por ejemplo, debido a demandas sociales como las que provienen del feminismo?

No se sabe para dónde irá esto de las demandas sociales. Lo que yo me temo es que cada vez se irá acercando más hacia una estructura dictatorial, es una sensación mía. Uno empieza a sentir que cada vez más se empieza a avalar la idea de poder, de dictadura un poco disfrazada que impone los temas, que maneja, que dice lo que hay que hacer y no hacer. Mi sensación es que los cambios culturales serán manejados. Son cambios que de alguna forma nos están presionando a hacer cosas, que no me resultan espontáneos.

 

Fuente: www.revistaintermedio.cl por alianza con Sustempo.com

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