Salud

El dolor de la fibriomialgia

El dolor de la fibriomialgia

La fibromialgia es una condición persistente, crónica y afecta a cerca de 5 millones de personas solo en Estados Unidos, correspondiendo entre un 80 a 90% a mujeres. Vivir con dolor es una realidad que impacta profundamente la calidad de vida del paciente con fibromialgia y es fundamental el apoyo de un equipo interdisciplinario que incluya kinesioterapia para el tratamiento del dolor.

En Chile las estadísticas no están tan claras. Recientemente, un estudio sobre dolor crónico músculo esquelético, que incluyó la fibromialgia, arrojó una prevalencia cercana al 20%, lo que significa que 1 de cada 5 chilenos mayores de 15 años tiene dolor crónico.

Si bien la fibromialgia se diagnostica en adultos, entre 30 y 50 años, los síntomas como el dolor crónico generalizado y la fatiga pueden aparecer antes de que se diagnostique la enfermedad. Reducir la fatiga, mejorar la funcionalidad y la calidad de vida son solo algunos de los objetivos que alcanza un tratamiento con un equipo interdisciplinario.

Puntos de dolor

Gustavo Torres, kinesiólogo el equipo Interdisciplinario de Manejo del Dolor de la Universidad Católica, explica que la fibromialgia se ha descrito tradicionalmente como dolor a la palpación de al menos 11 de 18 puntos sensibles predefinidos, que pueden ubicarse en zonas como la cabeza, cuello, hombros, codos, caderas y rodillas.

“Actualmente la fibromialgia se describe como un síndrome complejo que involucra muchos signos y síntomas diferentes, como dolor generalizado, en ambos lados del cuerpo por encima y debajo de la cintura. Al dolor muscular que se presenta especialmente en las mañanas se suman síntomas de fatiga, dificultad para dormir, problemas de concentración y memoria. Puede acompañarse con ansiedad, depresión, dolor de cabeza, dolor temporomandibular, entumecimiento y hormigueo en las extremidades; hay pacientes que incluso tienen problemas digestivos. Por esas razones impacta tanto en la calidad de vida, interfiere en el desempeño de las actividades de la vida diaria e impacta en la relación con amigos y familia”, puntualiza.

Causa y diagnóstico

La causa de la fibromialgia es desconocida, pero se cree que responde a cambios en la forma en que el sistema nervioso central procesa el dolor, con una amplificación de las señales normales de dolor. Se cree que puede desencadenarse por múltiples factores, como traumas, cirugías, infección, artritis, un estrés emocional mayor, entre otros.

La Dra. Solange Rivera, médico familiar y profesor asociado del Departamento de Medicina Familiar de la Universidad Católica, comenta que las personas con este diagnóstico presentan una percepción exacerbada del dolor, lo que sumado a trastornos del sueño, fatiga y problemas de memoria hacen que deambulen en el sistema de salud durante años, buscando respuestas en diversas especialidades.

“El diagnóstico es clínico, dado que no existe un examen de laboratorio o de imágenes que confirme la fibromialgia. Entonces, en la entrevista con el médico y el examen físico y la historia de los pacientes, se van reuniendo señales que derivan en el diagnóstico”, señala la doctora Rivera.

No existe evidencia que explique la mayor prevalencia en mujeres, pero en opinión de la especialista en dolor crónico, existe una predisposición biológica y contextos psicosociales que podrían explicar mayor estrés en mujeres. En este sentido, hoy en día la prevención está orientada a hacer un diagnóstico lo más temprano posible, para poder intervenir en un inicio de la enfermedad.

“No es posible erradicar la enfermedad, pero sí se puede educar en el manejo de las crisis de dolor, mejorar la calidad de vida y la funcionalidad de las personas, involucrando aspectos como calidad del sueño, alimentación y ejercicio. El punto número uno para tratar cualquier paciente con fibromialgia, es que éste logre entender su condición para que así, adhiera mejor al tratamiento; para luego incorporar un componente farmacológico y el trabajo en equipo multidisciplinario, que incluye acompañamiento psicológico, kinesioterapia y terapia ocupacional, entre otros”, puntualiza.

Tratamiento kinésico

El tratamiento kinesiológico ofrece una amplia investigación que apoya el uso de la educación en neurofisiología del dolor, el ejercicio aeróbico y el ejercicio de fortalecimiento progresivo para ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes. “Lo importante es que el ejercicio sea guiado por kinesiólogos, respetando el ritmo del paciente, estableciendo metas realistas y realizando modificaciones en momentos de estrés. El plan puede contemplar acondicionamiento aeróbico, ejercicio acuático, de flexibilidad y fortalecimiento, entre otros”, detalla el kinesiólogo especialista.

Actualmente, los establecimientos de salud cuentan con Centros o Unidades del Dolor, que además de atender a personas con fibromialgia, también tratan de forma multidisciplinaria a personas con dolor lumbar, cervical y de hombro crónicos, tendinopatías crónicas, artrosis y neuropatías, entre otros.

Gustavo Torres, sostiene que los equipos de trabajo para el tratamiento de estos pacientes, debiesen incorporar múltiples profesionales que trabajan con un mismo paciente. De esta forma se logra que se intervenga simultáneamente desde diversos puntos de vista, manteniendo el foco en la persona y que el paciente se mantenga en el centro del sistema de salud. Puntualmente, en kinesiología, en pacientes con fibromialgia es importante entregar una atención personalizada para lograr plantear metas individuales y obtener resultados positivos en el menor plazo posible.

Lo más visto

Se permite reproducir y compartir los contenidos de este sitio con la sencilla condición de citar la fuente: Sustempo.com

Novedades en tu correo

To Top

Send this to a friend