Ciencia

Comprueban potencial del robalo como biocontrolador del “piojo de mar”

Comprueban potencial del robalo como biocontrolador del “piojo de mar”

Más de 60 expertos reconocidos internacionalmente en el estudio de peces participaron en un libro sobre biocontroladores en la acuicultura. Un equipo de investigadores de Fundación Chile fue el único correspondiente a un país del hemisferio sur.

El libro fue editado en Inglaterra por Jim Treasurer, gerente de Investigación de FAI Aquaculture, Marine Research Facility Ardtoe. Allí se analizan las experiencias de cultivo de peces limpiadores en distintos países, con descripciones de especialistas de Noruega, Reino Unido, Irlanda, Islandia, Islas Feroe, Canadá y Chile.

Capítulo chileno

“The Patagonian blenny (Eleginops maclovinus): a Chilean native fish with potential to control sea lice (Caligus rogercresseyi) infestations in salmonids” es el capítulo desarrollado por Juan Carlos Sánchez, Martin Hevia y Patricio J. Sáez, miembros del equipo de Acuicultura en Fundación Chile, junto a Jorge Mancilla, de la empresa Marine Harvest.

Martin Hevia comenta que la contribución al libro surgió a partir de dos proyectos Corfo con peces biocontroladores, específicamente el robalo (Patagonian blenny). “Con el apoyo de Aquadvise y Marine Harvest hicimos 5 bioensayos en tierra y se encontró una respuesta biocontroladora interesante del Caligus del salmón, en torno al 50% o superior. Después se probó en jaula en un centro experimental que tiene Marine Harvest, donde se validó en mar el efecto de biocontrolación del “piojo de mar”, lo que constituye una base para continuar estudiando a este y otros peces limpiadores”, señaló.

Comprueban potencial del robalo como biocontrolador del “piojo de mar”

Menos químicos

De acuerdo a Hevia, el interés en el cultivo de peces biocontroladores se vincula a “una tendencia mundial a utilizar menos quimioterapéuticos y encontrar especies que cumplan ese rol limpiador. Es una alternativa ambientalmente amigable, que le aporta sustentabilidad a la industria acuícola”.

Cabe señalar que los “piojos de mar” se consideran una de las plagas más costosas de la industria acuícola, por lo que su control es un desafío permanente para los productores de salmónidos.

Más investigación

En el capítulo desarrollado por el equipo de Fundación Chile se describe en detalle la investigación del robalo como biocontrolador, que se inició —como muchas veces ocurre en ciencia— en un proyecto que tenía otro objetivo, como era el cultivo de esta especie para la diversificación acuícola. “Nos dimos cuenta que, además de limpiar el fouling de las jaulas, también se autolimpiaban y, al mezclarlos con salmones, comprobamos que había una actividad biocontroladora”, relata Hevia.

Añade que “no cualquier pez desarrolla esa habilidad limpiadora. El salmón, por ejemplo, no la tiene, mientras que el robalo busca alimento ramoneando el biofouling adherido a las rocas”.

Aunque el estudio ya concluyó, el experto enfatiza que “seguimos interesados en expandir ese conocimiento y llegar a tener una o más especies endémicas que sean buenas biocontroladoras, y que además se puedan producir masivamente, tal como lo han hecho otros países. En Noruega, por ejemplo, tienen 2 o 3 especies que cumplen ese rol”.

 

 

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