Michael Sandel: “La mercantilización de la sociedad agudiza las desigualdades”

Michael Sandel: “La mercantilización de la sociedad agudiza las desigualdades”

Por Felipe Ainzúa Larrañaga.- El connotado doctor en Filosofía Política, Michael Sandel, reflexionó sobre el futuro de la democracia y planteó una serie de interrogantes para motivar la discusión sobre el tipo de sociedad que queremos. La frustración y el desencanto de la ciudadanía tienen mucho que ver con el vacío del discurso político que no da respuesta a las grandes preguntas en este sentido, a lo que se suma la primacía de los mercados y del poder del dinero por sobre todas las cosas. Esta situación, además de agudizar la desigualdad social ha deteriorado valores muy importantes para la vida en común, comentó el también profesor de la Universidad de Harvard.

“Están conectadas las tendencias del vacío del discurso político y la frustración de la ciudadanía con la política y la fase triunfalista de los mercados. En las décadas recientes, casi sin darnos cuenta, hemos cambiado desde tener economías de mercado a convertirnos en sociedades de mercado”, afirmó en su charla magistral “Lo que el dinero no puede comprar: los límites del mercado”.

En el caso de nuestro país, destacó que es mirado internacionalmente como un laboratorio económico neoliberal. Y que hoy tiene la oportunidad de encontrar un camino para ser un laboratorio de democracia, que responda a los desafíos actuales, donde sus ciudadanos se sientan partícipes, aprendan de sus diferencias y debatan en torno a los aspectos significativos de la vida social. Un modelo del cual “todo el mundo pueda aprender e inspirarse”.

“Hace 40 años, Milton Friedman y los Chicago Boys les dijeron cómo hacer funcionar sus economías. Y Chile se convirtió en un laboratorio de la economía de libre mercado. El resultado de todo esto fue bueno en algunos aspectos, pero no tan bueno en otros. Lo bueno fue elevar el PIB y el crecimiento económico; pero también se profundizaron las desigualdades y la erosión de las comunidades y de la solidaridad. Mi propuesta como filósofo no es dar una receta, sino ofrecer una invitación al diálogo respecto a qué significa ser un ciudadano, qué puede ser la democracia en el Siglo XXI y cuál es el rol del dinero y de los mercados en una buena sociedad”, sostuvo Sandel en el marco de la inauguración del V Congreso del Futuro en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional en Santiago.

La frustración de la ciudadanía está conectada con cierto vacío, afirmó, porque los ciudadanos quieren un discurso político respecto de las grandes interrogantes que importan en la vida, incluyendo aspectos como la ética, la justicia, la igualdad y la desigualdad, entre otras. “La gente piensa, y en forma muy correcta, que en la mayor parte de las sociedades democráticas estas preguntas todavía no han sido debatidas en forma seria”.

Riesgos de la “sociedad de mercado”

El filósofo político ahondó en los riesgos que implican para las sociedades democráticas que el poder del dinero predomine en todas las esferas. Explicó que la economía de mercado puede ser una herramienta muy eficiente a la hora de organizar entidades productivas; pero en las “sociedades de mercado”, este concepto va más allá de los bienes materias y domina todos los aspectos de la vida social.

“En mi opinión es preocupante que nos convirtamos en una sociedad de mercado por dos razones. La primera es que mientras más cosas puede comprar el dinero y este empieza a determinar el acceso a los ingredientes esenciales de la vida como una buena educación, un sistema de salud decente, vivir en comunidad y sin violencia, entre otros, las desigualdades se amplían muchísimo. Es decir, la mercantilización de los ciudadanos agudiza las desigualdades sociales”, dijo.

Añadió que “la segunda razón es que en la medida que los valores de mercado empiezan a dominar más allá de los bienes materiales, entonces existe la tendencia de erosionar y corromper los valores que no pertenecen al mercado. Si seguimos la lógica de los Chicago Boys podríamos dejar todo en manos de la oferta y la demanda. Pero hay límites éticos al poder del dinero que nos impiden un mercado de venta de órganos como los riñones, por ejemplo. Además, el dinero no puede comprar aspectos de la vida social como la verdadera amistad”.

Según Sandel, hay un tema moral detrás de esta discusión. Afirmó que para determinar qué puede estar sometido al intercambio de mercado, se debe reflexionar y debatir con respecto a cómo valorar las buenas prácticas sociales y cómo fomentar la participación ciudadana en la discusión pública sobre preguntas esenciales con respeto, apertura al diálogo y cultivando el arte de saber escuchar. De lo contrario, “no seremos capaces de restringir el mercado a su territorio”.

Arguyó que la desigualdad no solo daña a las personas que sufren la pobreza y la falta de oportunidades, sino que también afecta a una sociedad democrática como un todo.“Porque si la brecha es tan vasta es muy difícil cultivar una vida común compartida que permita que todas las personas sentirse de algún modo que estamos todos juntos. La democracia requiere que personas de distintos estratos sociales se encuentren en el transcurso normal de la vida.  Y esa es la forma como aprendemos de nuestras diferencia y que las cosas que nos importen para el bien común”.

 

 

 

Puedes ver

Chile protege el 98% de su Zona Económica Exclusiva de la pesca de arrastre de fondo

Chile protege el 98% de su Zona Económica Exclusiva de la pesca de arrastre de fondo

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Berazaluce, y la directora ejecutiva de Oceana Chile, ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Validación *